Persistiendo en lo que Se Cree. Vida y Avatares de «Amor Fou – Nueva Versión», de Marta Sanz (Anagrama).

NARRATIVA

Publica Anagrama

Prólogo Isaac Rosa

«El amor como posibilidad llena de trampas, el amor como dolor, como enfermedad y locura. Puede que sea una de las novelas más dolorosas de Marta Sanz, y eso es mucho dolor, aunque sea por nuestro bien: Sanz nunca nos causa daño en vano, las heridas que deja son una forma de lucidez. Sirven»

–Isaac Rosa.

Ayer tuve la ocasión de asistir, dentro de la programación Letras Capitales que organiza el Centro Andaluz de las Letras, a una presentación de Amor Fou – Nueva Versión de Marta Sanz en la que, tras una bonita y sentida introducción de Miguel Ángel Oeste, la autora procedió a relatarnos la vida y avatares de la obra desde que fuera escrita hasta alcanzar su forma actual.

Vida y Avatares de Amor Fou

«¿Por qué esta novela está escrita desde 2004 pero no se publica hasta este momento? Sirva esto de invitación a seguir a los que persistís en la escritura», empezaría diciendo la escritora.

Marta Sanz se encontró sola y perdida cuando, tras unos primeros años de escritura maravillosos en la Debate que dirigía Constantino Bértolo –editor y amigo del que aprendería muchísimo–, la editorial fue absorbida por el grupo editorial Random House Mondadori. Daría bandazos hasta llegar a la editorial Destino con la obra Animales Domésticos, después de la cual escribiría Amor Fou. Cuando se la presentó a su editor, este le dijo que era demasiado fuerte tanto por el contenido político que abordaba como por cómo estaba escrita –en una forma literaria que pide al lector que intervenga en el texto–, y le propuso que escribiera algo «más fácil». Eso la llevaría a escribir Susana y los Viejos «que no fue nada fácil»– una novela que, como en toda su obra, habla del cuerpo, pero también de la enfermedad y la vejez. Con ella quedó finalista del premio Nadal.

Corría el año 2004 y por aquel entonces Marta tuvo que pelear mucho consigo misma. Amor Fou se quedó en el cajón y, aunque llego a transitar en al menos tres editoriales que pagaron anticipos por sus derechos, no se la publicaron. Teniendo el oficio de escribir podía ser complaciente con las cosas que escribiera si así lo quería, pero eso no le interesaba. Y como aquello que quería escribir no encontraba lugar… ¿por qué no dedicarse a otra cosa? Por fortuna, la fuerte pulsión de seguir escribiendo y el apoyo de familiares y amigos hicieron que siguiera adelante.

Un día le escribiría una editorial de Miami preguntándole si tendría algún texto antiguo que cederles gratuito. Su intención era poner a Miami en el ámbito cultural y habían hablado con autores como Maruja Torres, José Ovejero o Luisgé Martín al respecto. Marta decidió cederles no un texto, sino la novela, de la que saldría una edición muy poco satisfactoria. «De portada tenía una rosa con espinas, que mucho que ver con la obra no tiene, o al menos yo no lo he sabido ver», nos contó. «Hubo mucha buena voluntad pero no sirvió de nada.»

Silvia Sesé, ahora a cargo de Anagrama –donde viene publicando Marta sus últimas obras–, le dio la oportunidad de publicar la novela y eso le supuso a la escritora, a su vez, la oportunidad de reajustar el estilo. También de recalibrar la actualidad de un texto que, al releerlo, lo encontró todavía más pertinente que cuando lo escribió. Comprendió mejor las dificultadespasadas, por qué resultaba tan incómoda publicarla. «Lo que pretendía contar en ella era que la democracia española era de muy mala calidad, que el Emperador iba desnudo», algo que, cuando lo denunciabas en 2004 –por ejemplo relatando, como hace en un episodio de la novela, el desalojo de La Guindalera, «que fue bastante salvaje y para el que pidieron pena de terrorismo para los que estaban fuera»; entre ellos, una prima de Marta que le relataría lo que vivió las horas que estuvo detenida, lo que tuvo que asar en la celda–, cuando lo denunciabas en 2004, decía, eras tachado de saboteador porque «eso no podía ser», «en España eso no pasaba».

Por último, Marta también fue consciente de lo capado que estaba el texto originalmente y cómo todo aquello que había filtrado había ido saliendo en libros posteriores como Farándula, Clavícula o Black, Black, Black.

Por todo ello, en su actual edición, la obra se nos presenta como Amor Fou – Nueva Versión.

¿Pero qué es Amor Fou – Nueva Versión?

Por un lado, es una historia de amor que, «frente al modelo del amor romántico –desgarrador, vampírico– se propone una alternativa un poco como El Buen Amor, basado en el compañerismo, en el diálogo con la persona que estás (…) esos amores que hacen que la vida pase muy deprisa, sin un sentir. Vínculos vulgares y cotidianos, pero que son fuertes, táctiles, que tienen que ver con la temperatura». La clase de amor que la autora relaciona con su poemario Cíngulo y Estrella, en el que refleja los treinta años vividos en el mismo. Y una historia de amor en la que lo personal es político, y lo que sucede en una casa y la casa de enfrente es proyección de cosas mas grandes que pasan fuera.

Por otro, es una novela realista aunque, en su concepción original, era una distopía. En el 2004 se trataba de una obra que proyectaba un futuro próximo, el 2011, pero lo que era ciencia ficción es ahora realidad. «La Constitución es ahora ciencia ficción», diría Marta, refiriéndose a artículos como el derecho a una vivienda digna, por poner un ejemplo.

En Amor Fou – Nueva Versión, se habla de la tensión de una sociedad que tiene un lugar donde decir las cosas en los medios y las redes sociales, pero en la que se confunde la libertad de expresión con el exabrupto. Una sociedad en la que te pueden condenar por textos que escribas, canciones que compongas u obras de títeres que realices porque se ha perdido la costumbre de usar una imagen para expresar otra, y nos hemos quedado con la literalidad de los textos. Es una obra que ya en 2004 describía situaciones para las que entonces no había nombre, como la aporofobia y, tal vez, la gentrificación.

Amor Fou – Nueva Versión también es, básicamente, un cuento de hadas cruel. Con relaciones muy perturbadoras entre madre e hija, agujeros por los que mirar por la puerta, manzanas envenenadas y su habitación de Barbazul. Y un poco novela negra, con una Justicia menos ciega de lo que parece –no igual para todos– y donde las vidas íntimas y públicas se tocan, echándose mano de la primera cuando se quiere hacer daño a alguien que vive la segunda en contra del discurso dominante.

Por último, Amor Fou – Nueva Versión es, según palabras de la propia Marta, «como un Cubo de Rubik porque todas las relaciones de los personajes son como triángulos que se van encadenando unos con otros y forman una relación claustrofóbica».

La Ficción es Verdad

Terminaré diciendo que para Marta Sanz «la ficción es verdad» dado que todos los relatos son autobiográficos al sintonizar con el estado de consciencia del que escribe. «Uno escoge escribir desde LA MÁSCARA –ficción– o LA CARNE –autobiografía– pero en los dos casos te concierne a ti».

Escribió una novela de ciencia ficción que en catorce años se ha vuelto realista. Quizá la escribiera para conjurar sus miedos, como Giuseppe Berto al escribir El Mal Oscuro, donde cuenta el cáncer que se llevó a su padre. Pero la ficción no sólo es verdad: también se torna en realidad.

Así que, si te dedicas a la palabra escrita, cuidado con lo que escribes pero persevera porque, como has podido leer, se puede triunfar dedicándote a lo que te apasiona, haciendo aquello en lo que se cree y siendo fiel a uno mismo. Marta Sanz lo ha hecho.

Fue un encuentro muy interesante que espero haberte sabido transmitir. Ya sabes que, como de costumbre, te dejo los datos del libro y dónde encontrarlo, así como un extracto de la obra que puedes descargar aquí.


Sinopsis

Este es el libro por el que Marta Sanz estuvo a punto de dejar de escribir. Una novela prácticamente inédita, una novela sin lectores, tal vez porque habla del gusano que corroe el corazón de la manzana en un mundo perfecto. En 2004, año en que fue escrita, Amor fou apuntaba hacia lo mucho que nos cuesta decir que el emperador va desnudo; lo hace también hoy, que la presentamos en versión corregida y actualizada. Casi todas las profecías de esta novela se han ido cumpliendo: aporofobia, gentrificación, banderas nacionales que ondean en el centro de las plazas, un patriotismo perturbado, el residuo franquista que oxida la convivencia, la brutalidad que se ejerce desde el poder, la okupación, los límites de la democracia y del Estado de derecho en el neoliberalismo, la justicia sin venda en los ojos, la manipulación pública a la que se someten ciertas vidas íntimas… La ponzoña es la metáfora que nutre una escritura de profundidad espeleológica.

Amor fou plantea preguntas en torno a nuestra educación sentimental y política. El amor empasta las voces, y la literatura se aparta de la suavidad deslizante de la seducción, para subrayar su violencia. La mirada del Marqués de Sade más educativo envenena las manzanas y el alimento de Los emperadores. Porque posiblemente Amor fou es un cuento de hadas salvaje, de esos que se censuran para no escandalizar a los niños, ni a los adultos que preferirían permanecer en una infancia eterna.

En esta historia triangular Raymond, desde su observatorio, vigila la felicidad conyugal de Adrián y Lala, su antigua novia, y no puede soportarla. Decide intervenir en ella con su mirada evocadora y su presencia disfrazada. Raymond lleva una barba postiza. Pero hasta las pequeñas maldades pueden tener horrendos efectos secundarios. El peligro se hace más intenso cuando Elisa y su hija Esther, cebada como esos niños canibalizados por la bruja, interfieren en la historia y traen con ellas los incendios, los anónimos, el abuso, las cicatrices y una ridícula caja de bombones envenenados.

Sobre el autor

Marta Sanz es doctora en Filología. Ha publicado las novelas El Frío (Caballo de Troya, 2012), Lenguas Muertas (Debate, 1997), Los Mejores Tiempos (Premio Ojo Crítico 2001; Debate), Animales Domésticos (Destino, 2003) y Susana y los Viejos (finalista del Nadal en 2006; Destino). En 2007 recibió el Premio Mario Vargas Llosa NH de Relatos. Es autora de cuatro poemarios (Perra Mentirosa / Hardcore, Vintage y Cíngulo y Estrella; publicados por Bartleby) y dos ensayos (No tan Incendiario, publicado por Periférica; y Éramos Mujeres Jóvenes, publicado por la Fundación José Manuel Lara). En Anagrama ha publicado Black, Black, Black: «Admirable, muy buena como novela negra pero mejor todavía como novela sin más. Tiene la crueldad y la lucidez desoladora de una de las mejores novelas de Patricia Highsmith, El diario de Edith» (Rafael Reig, ABC); Un Buen Detective No Se Casa Jamás: «Vuelve a mostrar su dominio del lenguaje con una estupenda narración que tiene mucho de comentario social contemporáneo» (Manuel Rodríguez Rivero, ElPaís); Daniela Astor y la Caja Negra (Premio Tigre Juan, Premio Cálamo y Premio Estado Crítico): «Hipnótico, fascinante y sobrecogedor» (Jesús Ferrer, La Razón); una versión revisada y ampliada de la que es posiblemente su mejor novela, La Lección de Anatomía: «Ha conseguido situarse en una posición de referencia de la literatura española, o, en palabras de Rafael Chirbes, “en el escalón superior”» (Sonia Hernández, La Vanguardia); Farándula (Premio Herralde de Novela): «Muy buena. Estilazo. Talento, brillo, viveza, nervio, inventiva verbal, verdad» (Marcos Ordóñez, El País); y Clavícula: «Uno de los libros más crudos, brutales e impíos que haya leído en mucho rato» (Leila Guerriero).


Encuadernación: Rústica con solapas.

Nº páginas: 200.

ISBN: 978-84-339-9853-8

Precio: 16,90€.

Librerías donde puedes encontrarlo: Aquí.

También disponible en formato digital.

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